miércoles, 6 de noviembre de 2013

Una imaginación activa se forma a partir de lo que, personalmente, considero una de las maravillas del mundo: La lectura.



Soy fiel testigo de que gracias a los grandes libros, a esas fascinantes obras literarias, la vida de un ser humano puede cambiar radicalmente. Vivimos en ignorancia mientras tenemos nuestra grande mente cerrada al mundo que nos muestran como "real"; sin embargo, ¿qué es la realidad? ¿quién nos asegura que sólo existe lo que nuestros ojos pueden ver? Si bien es totalmente cierto que un libro cualquiera no puede contener la respuesta audaz y segura a estas incógnitas, el aplicar una relación entre varios argumentos y escoger textos significativos que representen algo de lo que hablamos puede, a final de cuentas, abrirle paso a la sabiduría para que ella misma se encargue de sentar las bases suficientes para enfrentar esto, el dilema del ser humano.

Si me preguntan: ¿qué es un libro? respondo simple y llanamente: la oportunidad de ser tú.

Vivimos en una época en la que es necesario intentar superar a las demás personas, no por avaricia, sino por crecimiento personal. Teniendo una imaginación activa en relación con las de los demás, es decir, llevando una ventaja evidente, podemos justificar nuestro propio ser, podemos encontrar la identidad que, en estos tiempos, está escasa.

Un libro puede abrirte la ventana que desata brisa suave en tu rostro, esa que tanto necesitas para salir de la depresión que en algún momento intentó consumirte. Está claro que no cualquier libro es oportuno para la situación de cada persona indistintamente, pues existen en el mundo muchos gustos. Leer a Cervantes, a Gabriel García, a Shakespeare, a José Saramago... no se le hace fácil ni divertido a cualquiera, pues son literaturas distintas y su lenguaje y vocabulario se acomodan a personalidades diferentes.

Independientemente de lo que te guste, llámese drama, aventuras, suspenso, novelas, etc., nunca dejes morir los buenos libros en el fondo de tu biblioteca, pues ellos esperan a por ti y tienen en su ser un mundo de aventuras que no te puedes perder. Deja volar tu imaginación, perfeccionar tu vocabulario, enriquecer tu mente y verás cómo poco a poco cambia tu vida... Mantén tu imaginación activa, di lo que piensas fuerte y sin miedo, refúgiate en las letras, los poemas, las canciones, los ensayos, los libros... Refúgiate en esas maravillosas fuentes de sabiduría y apuéstale al cambio del mundo.

Nada es demasiado difícil para el que desea lograr las cosas con todas las fuerzas de su corazón.
¡Adelante buenos lectores!

- Maleja López